Guía interactiva de Decoración de interiores y Estilos

DECORACION INTERIORES


Archivos de ‘Barroco Flamenco y barroco holandés’


Estilo Reina Ana 0

Escrito el 19 marzo, 2009 por admin

En una amplia gama de muebles más pequeños como mesas de té, de juego y de toilette, así como en gabinetes, vitrinas, armarios y otros, también barnizados, se advierte dicha influencia, una de las tantas que no lograron quitarle carácter al estilo conocido como Reina Ana.

Mesa de encina 0

Escrito el 18 marzo, 2009 por admin

Mesa de encina, comienzos S. XVII. Museo Victoria y Alberto, Londres.
Época de restricciones, impuso algunas como las que consistían en substituir materiales costosos por otros más accesibles. Hacia 1710, empezó la moda del ‘gesso’. Mediante una mezcla de yeso y cola reemplazaban los adornos de madera tallada. La misma mezcla podría llegar a cubrir el mueble entero con este estuco. Y se empleó, asimismo, en los marcos de los espejos, llamados entonces “looking glasses”, de formas muy variadas y, a veces, de contornos movidos. Piezas como el llamado “tall-boy” (muchacho grande) cómoda que consta de dos arcones superpuestos, aparecen asimismo en el período Reina Ana, que tanto aportó al arte del mueble, con la moda del barniz empleado según la manera oriental, eco de la influencia japonesa ejercida en el período anterior por Daniel Maroto.

Muebles antiguos 0

Escrito el 09 marzo, 2009 por admin

Cómoda, Museo Victoria y Alberto, Londres.
Yendo, ahora, a lo particular, propongamos la contemplación de una silla, ese pequeño monumento de arquitectura. Prevalece en dicho mueble la línea curva, con lo cual cabe dar un mentís a la suposición de que una época de austeridad iba a imponer la línea más dura. Pero se trata de una  curva que se menifiesta prudente, recatada, sin alardes. A veces, con gracia y hasta levedad. En claro contraste con la época, no tan austera, en otros aspectos. Como detalles estilísticos que caracterizan la silla Reina Ana cabe destacar el “paño” central que remeda la silueta de violín o jarrón; los remates, en los comienzos una cresta, adornan el respaldo; las patas cabriolas, unidas por travesanos, que dejan de usarse en 1708, cuya ausencia acentúa, innegablemente, la elegancia de las patas terminadas en “club foot”; asimismo, se impone el uso del pie “garra y pelota”. Respecto de las sillas con brazos, cabe decir que éstos nacen de los travesanos laterales para desarrollar una línea ondulante en la que es perceptible, asimismo, la adaptación anatómica.

Mesa de tocador en estilo Sheraton 0

Escrito el 08 marzo, 2009 por admin

Mesa de tocador en estilo Sheraton.
Y esa especie de introspección influye en que lo nacional empiece a cobrar preeminencia sobre lo foráneo. Por supuesto, no cabe pretender absoluta originalidad en ningún estilo. Lo que sí puede buscarse es el carácter y, en tal sentido, El Reina Ana, sobre la base de antiguas aportaciones, elabora el suyo, muy personal. Dignos de señalar son los interiores de la época, en los que se advierte una mayor necesidad de espacio, algo que se obtiene mediante el ensanche de las salas. Dichos interiores no dejan de conservar su aspecto arquitectónico, mientras que el tono claro de las paredes, dado por el revestimiento de pino, constituye un motivo de realce para los muebles de nogal entonces prevalecientes.
Algo importante, asimismo, es el advenimiento del empleo de la caoba, que ha de iniciar toda una era.

Decoracion retro 0

Escrito el 19 febrero, 2009 por admin

Eduardo VI, cuya prematura desaparición, en 1553, permitió la ascención de María Tudor, hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón. María I manifestó claras intenciones de restablecer el catolicismo. Y sus tentativas dieron lugar a sangrientas represiones. Pero algo de las innovaciones paternas quedaba establecido, sin embargo. Se trataba de la secularización de los bienes eclesiásticos. Resulta interesante destacar esta circunstancia que permite explicar la indeclinable pérdida de la preeminencia del estilo eclesiástico en la arquitectura. La otra hija del monarca artista habida del enlace con Ana Bolena subiría al trono en 1558. Isabel, indiferente en religión, pero sostenedora del protestantismo por razones más políticas que religiosas, logró mediante su energía y poco común habilidad prolongar muchas de las iniciativas paternas y hasta acrecentarlas en la práctica.
Ella contribuirá a dejar la Edad Media completamente atrás. Un empuje vital con propósitos de lograr mayor prosperidad desemboca en un período de descubrimientos, conquistas y empresas individuales. Protectora de la Artes y las Letras en este siglo en que florecieron ingenios de la talla de William Shakespeare, su figura va a brillar para la posteridad como la promotora de la era que lleva su nombre. Con Isabel regresa firmemente la antigüedad clásica. Pero, aclaremos, ello ocurre, preferentemente en el plano intelectual.

Decoracion rustica 0

Escrito el 13 febrero, 2009 por admin

Digamos, siguiendo conceptos consagrados, que así como el arte anterior fue llamado monástico, el que floreció en Inglaterra durante el siglo XV, llegó a ser llamado mercantil. Todo empezó a achatarse, a bajar a la tierra. La arquitectura de aspiración catedralicia descendió a un destino doméstico. Así, pues, no ha de extrañar la presencia de arco muy rebajado en substitución del muy apuntado ojival. Y aquí conviene otra aclaración interesante, el arco rebajado estaba dado en el Tudor bastante antes de la ruptura religiosa de Enrique VIII con Roma y la consiguiente instauración del anglicanismo. No nos parece, por tanto, excesiva elucubración pensar que el estilo “descendente” se había dado con un sentido premonitorio. Y que el Renacimiento estaban aún lejos de su introducción en las islas británicas, aunque, asimismo, podríamos preguntarnos: ¿no debería el Tudor ser considerado como una manifestación particular del Renacimiento inglés? Es como para pensarlo.

Decoracion diseño barroco holandés y flamenco 0

Escrito el 02 enero, 2009 por admin

Uno de sus discípulos, Arend van s’Gravesande, es el arquitecto del ya mencionado Marekerk y del Lakenhal, de Leyden. También siguió sus enseñanzas Pieter Post, que construyó la residencia de Huis Ten Bosch, en La Haya y la Cámara Municipal de Maestricht. Las construcciones profanas asumen habitualmente en Holanda una forma rectangular, siendo raras las tres alas a la francesa. Las concepciones de conjunto se inspiran la mayoría de las veces en Palladlo en las cuales realza sobre todo el eje central, como ocurre en la Cámara Municipal de Amsterdam. La residencia de Huis Ten Bosch esta construida teniendo como base una sala octogonal, encimada por una cúpula y encuadrada por salas laterales que recuerdan, en cierto modo, la villa Rotonda de Palla-dio, en Vicenza. En la Cámara Municipal de Maestricht, varias gradas conducen a un vestíbulo rectangular de donde parte una escalera que conduce a las partes superiores. A su vez, el tercer gran arquitecto de ese momento. Philip Vingboons, construyó alrededor de 1660, casas habitaciones en Amsterdam, pero su estilo es más bien clasicista, de inspiración francesa.
En general, el barroco holandés es un estilo nacional que expresa el estilo de vida apacible de ese pueblo y que se adapta perfectamente a la cultura científica y filosófica de ese país. La misma influencia italiana se hace sentir, más que como necesidad nacional, como un influjo del momento.El gusto barroco se afinca en Holanda con las simples iglesias y se adapta a las tradicionales casas de frontón escalonado, donde la piedra y el ladrillo se combinan en forma muy definida.

Decoracion baños como recién pintados 0

Escrito el 02 enero, 2009 por admin

La agobiante densidad de imágenes del medio urbano, que se expresa fundamentalmente mediante un lenguaje tecnogeométrico, invita a recuperar colores y formas del entorno natural que se bate en retirada.
Dalias como soles sobre fondo blanco en contraste con el piso de tinta unida y vibrante en una cocina que requiere muros claros para evitar la impresión de carramiento.
Un mismo motivo floral en dos opciones: microforma y macroforma.
Los revestimientos lisos que recobran el color del césped pueden utilizarse para lograr una serena ambientación monocromática o en combinación con motivos del mundo natural.
Cerámicos de tinta verde unifican el solado mientras las flores adoptan un diseño en cruz sobre los planos verticales, sin colmar las zonas del blanco que es un factor de distensión.
El motivo de grandes margaritas reaparece en el recinto del baño con tallos y hojas que acentúan la dirección de la vertical en distintos ritmos de altura.

Decoracion baño 0

Escrito el 02 enero, 2009 por admin

Cuadradas, rectangulares o hexagonales las mayólicas modernas admiten el libre juego de las preferencias gracias a la creciente amplitud de los muestrarios. Colección de azulejos con variantes de forma, efecto y color.
El marrón, unido al blanco, reviste un baño en gamas claras y oscuras.
El dibujo simula efectos de molduras de hierro forjado.
El fondo blanco sigue un itinerario curvado entre las flores.

Decoracion barroco holandés 0

Escrito el 02 enero, 2009 por admin

De este modo, deben anotarse cuatro aspectos principales en el barroco holandés. En la segunda mitad del siglo XVI surge el llamado renacimiento neerlandés, muy influido por los arquitectos flamencos y en el que, poco a poco, se infiltra cierta personalidad holandesa. El primer tercio del siglo XVII se caracteriza por el florecimiento de los motivos de la arquitectura mediterránea, pero aplicados secundariamente. En el segundo tercio domina una forma de gusto clásico basado en Vig-nola y Palladio que pronto degenera en un gusto solemne y frío, además de convencional. Esto motivó un encontronazo en el cual la sobriedad se trenzó con la
vacuidad anterior, lucha aue terminó cuando irrumpe en Holanda el estilo imperante en Francia. Pero el barroco holandés no puede reducirse a fórmulas ni a esquemas. Detrás de él late siempre un aire popular, casi diríamos folklórico (sin que esta expresión tenga un sentido peyorativo), aue le da personalidad v fuerza. La autonomía y la libertad de que gozaron las ciudades holandesas les dio cierta fisonomía propia. He aquí como describe Eisler la ciudad de Harlem. Nuevas iglesias, casas consistoriales, centros de contraste y atractivas viviendas con elevados piñones. Las edificaciones eran básicamente de ladrillo sobre un zampeado de pilotes de acuerdo con la naturaleza del terreno. La mayoría de las veces, se recurría casi exclusivamente al ladrillo que, al comenzar el siglo XVII, era preferentemente rojo con enmarcaciones de piedra clara, aplicada también a las puertas y ventanas. Todo esto llegó a ser el estilo nacional holandés y hoy se lo reconoce como tal. Así está hecha lo que fue la casa de Rembrant en Amsterdam, hoy museo del artista. El barroco holandés es, en realidad, un clasicismo armonioso y de una perfecta madurez, que se encuentra en los bellos edificios particulares del país a partir del segundo tercio del siglo XVII. Sorprende este estilo, primero, por estar poco de acuerdo con las características de la pintura de la época; y, segundo, porque se adapta al carácter reservado y fríamente racionalista de ese pueblo que no se deja llevar por las exaltaciones meridionales del barroco. Debemos recordar aquí que se admiró la obra neobarroca de Andrea Palladlo inspirada en los modelos antiguos. La obra del arquitecto de Vicenza se conoció por los grabados de su Tratado, tanto como por los trabajos en cobre de su discípulo Sca-mozzi. Jacob van Campen fue el mayor admirador de Palladio. En Amsterdam construyó una casa patricia y su principal obra, la Cámara Municipal, hoy residencia



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