Guía interactiva de Decoración de interiores y Estilos

DECORACION INTERIORES



Enmarcado de cuadros 0

Escrito el 29 abril, 2013 por admin

Enmarcar el arte.

Anónimos e imprescindibles, compañeros desde hace siglos de la pintura, los marcos tienen su propia historia. Ellos enmarcan el arte y son a la vez objetos artísticos.

Fue en la Europa del siglo XVII, cuando la pintura se desgajó definitivamente de los retablos y triunfó el cuadro de caballete, cuando el marco vivió su gran momento, aunque su historia se inicia con los espejos de mano medievales, que a menudo llevaban un marco de marfil, y esta idea pasó a los espejos de pared que se ponen de moda en estos tiempos.

Se inicia así una larga tradición, que evoluciona paralela a la historia del mueble, y cuyos pasos nos es posible conocer perfectamente en España gracias al trabajo ar-tesanal de una familia, los Cano, que en el año 1907, y con el estímulo del pintor Sorolla, empieza a trabajar a la manera tradicional las molduras artísticas, recuperando técnicas de modelos góticos, renacentistas, barrocos, neoclásicos románticos, etc., hasta contabiliza un total de cuatrocientos modelos diferentes que fueron acumulados a lo largo de tres generaciones. Y es que, como hemos señalado, la historia del marco evoluciona desde los simples marcos que, pintados, formaban parte de la tabla, a las sofisticadas arquitecturas del gótico, de cuya importancia nos da idea el hecho de que artistas como Du-rero los diseñaran en ocasiones El realizó en 1511 el marco de la obra “Adoración de la Trinidad”, que todavía se conserva.

Posteriormente, con el auge de la pintura de tema profano, se pondrán de moda modelos más simples, rectangulares o circulares, que, como ya hemos señalado, seguirán los criterios estilísticos que se utilizan para el mueble, evolucionando desde las formas barrocas a las roco-cós, neoclásicas, etc. Un número importante de estas formas se encuentran en la colección de molduras artísticas Cano y las podemos conocer no sólo en el taller en que se realizan, sino enmarcando algunas obras tan importantes como “Las meninas”, de Velázquez; “La Virgen con el niño”, de Rafael, gran número de cuadros de Zurbarán, etc.

No en vano, esta colección está considerada como una de las mejores del mundo. Además de los marcos la colección Cano también se hace eco de los tipos específicos que se crean a lo largo de la historia, como es el marco holandés del siglo XVII, chapeado en ébano y carey, los franceses del siglo XVIII o los italianos. Las técnicas del pan de oro, el estofado, el pintado y la talla están aplicadas a la antigua sobre maderas de época, por lo que resulta difícil diferenciar si son o no del siglo XX. Un paseo por el Prado confirma esta teoría, pues son tantos los cuadros que utilizan las molduras de la colección Cano, que sólo los que las conocen pueden apreciar alguna diferencia.

Marco barroco. Modelo de guilloca, utilizado en el Museo del Prado para enmarcar obras de Goya. Modelo del siglo XVII, enmarca las obras de Zurbarán. Holandés del S. XVII. Marco ¡sabelino en marquetería. Un modelo gótico. Renacentista con decoración de Candelieri. Colección de molduras Cano en “4 Ingletes” y P.E.A.



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