Guía interactiva de Decoración de interiores y Estilos

DECORACION INTERIORES



Mueble Chippendale 0

Escrito el 18 abril, 2009 por admin

Silla, 1680-90, Museo Victoria y Alberto, Londres.
Detalles importantes los proporcionan las patas que, al comienzo de la implantación de la caoba, adquieren suntuosidad en el adorno y en el dorado Evidentemente, la época de las privaciones ha quedado atrás y la era de los Jorges encuentra a Inglaterra encumbrada como potencia mundial. Así, pues no, no ha de extrañar que, en varios aspectos (hasta en el moblaje) el siglo XVIII pueda ser considerado, aquí como uno de los más esplendorosos de su historia. Por la variedad de sus impulsos vitales, por su progreso y por su refinamiento, aspecto este último que, a través del mueble Chippendale, señala una aspiración a la universalidad dentro de un espíritu esencialmente inglés.

Estilo Chippendale 0

Escrito el 20 marzo, 2009 por admin

Chippendale
La figura de este creador del estilo que lleva su nombre surge, espléndida, en medio del siglo XVIII, como el más claro de los ejemplos que sirven para ilustrar el primero de los principios estéticos, aplicado al arte del mueble. Evidentemente, pocos como él lograron conjugar la unidad y la variedad. Y si, en algunos aspectos, pudo prevalecer la faz ideológica o creativa sobre la realizadora o ar-tesanal, lo que sobresale es su inventiva “recreadora”. El arte egipcio, el chino, el gótico, el francés, el holandés, le sirvieron para reunir una amplia gama de influencias dentro de una perfecta unidad estilística típicamente inglesa.
En su libro “Guía del Caballero y del Ebanista , que data de 1754, Chippendale da un amplio panorama del mueble de su tiempo. La importancia de esa obra confirma su vocación cuando ya hacía un par de años que, desde el taller de su empresa, lograba en Londres complacer los gustos más variados de una clientela exigente, en su calidad de amueblador y decorador de importantes mansiones. El moblaje diseñado por Thomas Chippendale se destaca, por la calidad de su sentido artístico, que jamás cae en la vulgaridad. En cuanto a sus líneas, prevalece siempre la armonía del conjunto que lo hace distinguible en tal sentido más que por las características de los elementos empleados. Cabe, pues hablar de lo que los ingleses poéticamente sugieren cuando pronuncian la palabra “feeling” que viene a significar sentimiento o si se prefiere, “clima”.

Estilo Reina Ana 0

Escrito el 19 marzo, 2009 por admin

En una amplia gama de muebles más pequeños como mesas de té, de juego y de toilette, así como en gabinetes, vitrinas, armarios y otros, también barnizados, se advierte dicha influencia, una de las tantas que no lograron quitarle carácter al estilo conocido como Reina Ana.

Azulejos Fotográfico 0

Escrito el 14 febrero, 2009 por admin

Las insólitas características que rodean su nacimiento parte del proceso se cumple en un cuarto oscuro sólo constituyen un detalle anecdótico. Lo que importa es su funcionalidad decorativa.

Decoracion rustica 0

Escrito el 13 febrero, 2009 por admin

Digamos, siguiendo conceptos consagrados, que así como el arte anterior fue llamado monástico, el que floreció en Inglaterra durante el siglo XV, llegó a ser llamado mercantil. Todo empezó a achatarse, a bajar a la tierra. La arquitectura de aspiración catedralicia descendió a un destino doméstico. Así, pues, no ha de extrañar la presencia de arco muy rebajado en substitución del muy apuntado ojival. Y aquí conviene otra aclaración interesante, el arco rebajado estaba dado en el Tudor bastante antes de la ruptura religiosa de Enrique VIII con Roma y la consiguiente instauración del anglicanismo. No nos parece, por tanto, excesiva elucubración pensar que el estilo “descendente” se había dado con un sentido premonitorio. Y que el Renacimiento estaban aún lejos de su introducción en las islas británicas, aunque, asimismo, podríamos preguntarnos: ¿no debería el Tudor ser considerado como una manifestación particular del Renacimiento inglés? Es como para pensarlo.

COORDINAR LOS TEJIDOS 0

Escrito el 09 diciembre, 2008 por admin

COORDINAR LOS TEJIDOS
Como decíamos, el mejor modo de valorizar un empapelado, del tipo que fuere lavable, de seda, de lienzo, de papel, de tejido sintético consiste en «coordinarlo» con el resto de la decoración, en especial con los tejidos que aparezcan en esta última: cortinas, mantas, cojines, revestimientos. Para lograr el juego, es decir para que los resultados sean buenos, el mismo no tiene que ser demasiado complicado, basado en demasiados colores, o demasiadas tonalidades dentro de un color. Y, si se quiere un resultado verdaderamente refinado, no casual, debe ser mantenido sin demasiada insistencia y según colores y tonos pertenecientes a la misma gama. Así pues, es difícil que se logre si a un azul definido se le añade un verde apagado, o un amarillo «sucio»: en este caso es necesario conjuntar siempre con las debidas excepciones tonos vivos con tonos vivos y colores apagados con colores apagados. Así como, en lo posible, hay que huir de los esquemas habituales y convencionales. De este modo, con un empapelado blanco combinará mejor un hermoso turquesa vivo en divanes y cortinas que un crema, un marrón o un verde oscuro. Estuvieron muy en boga, hace una veintena de años (y la moda duró hasta hace pocos años en algunos pequeños centros), las combinaciones de colores, o de empapelados, distintos de pared a pared. Algo que, francamente, es muy desagradable, aun cuando durante un tiempo se lo aceptase, en épocas en las que se estaba acostumbrado al empapelado «clásico» para todas las paredes. Con todo, incluso hoy son posibles algunas aplicaciones no convencionales: por ejemplo, pintando con hidropin-tura normal toda una estancia y empapelando luego únicamente un recuadro, al modo de un gran cuadro: un cuadro constituido por el propio empapelado (en este caso elegido entre los de dibujos).



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